
Queridos amigos, hoy por sugerencia de mi querida cuñada, hermana del alma y amiga, quiero comenzar a compartir algunos testimonios personales con el maravilloso Don Celestial conocido como Reiki. Comenzaré con uno de los más recientes.
El 29 de Enero del 2010 viajaba con mi mamá para Valera ya que al día siguiente me iniciaría como maestra de reiki con un grupo muy querido, desde que me levanté di gracias a Dios por el nuevo día y me conecté con los principios de Reiki. Me miré en mi espejo y me dije: Ana hoy todo es Reiki, todo el día, el viaje, las circunstancias, sean Reiki….
Nos fuimos al Terminal de pasajeros en Valencia y el carro que miré y escogí estaba dispuesto para nosotras, era el carro perfecto. Siendo las primeras pasajeras, debíamos esperar por 3 más, al poco tiempo llega una señora con un niño de aproximadamente 5 años, estaba apurada por seguir su viaje, venía de San Cristóbal y se dirigía a Barquisimeto, propuso pagar los 3 puestos y viajar en el asiento de atrás con su niño, yo le dije que no quería viajar adelante con mi mamá, que de ser así tomaría otro carro, y es bien raro, por lo general no soy tan exigente en casos similares.
La Señora, que realmente estaba cansada viajando desde el día anterior, propuso que ella viajaría adelante sola y el niño atrás con nosotras, me sorprendió!!
Al poco tiempo de viaje, el hermoso niño comenzó a quejarse silenciosamente, tenía sus manos en el estomago y pareciera que quería llorar, yo le pregunté si se sentía mal y me dijo tímidamente que si, que le dolía, casi ni hablaba, tenía que
adivinar, me preocupó y pensé, pueden ser las curvas pero también puede ser que se siente entre extrañas y tiene temor, capaz que me cambio con la mamá, le hablé a la señora, muy joven por cierto, ella apenas volteo para mirarnos y me respondió, no él lo que está es cansado de tanto viaje. Otro niño a su edad estaría chillando hasta que lo tomaran en cuenta.
Entonces pensé, Ana esto es para ti…actúa!!
Comencé a hablarle al niño un poco entre juegos para ganarme su confianza, luego le sugerí que se pusiera cómodo, estaba sentado bien adelante para estar lo mas cerca posible de su mamá, lo tomé poco a poco, lo recosté en mi brazo y le coloqué la otra mano en su estomago, no debía ya sorprenderme, pero confieso que me sorprendió el calor que sentía en mi mano, el niño comenzó a sudar y quejarse silenciosamente, pensé, nada, tiene fiebre, estaba sudando frío, coloque entonces un rato mi mano en su frente, olvidé comentarles que cuando le coloqué las manos invoqué la energía vital universal en mi pensamiento, me dije; amiga….tu en la mañana decretaste un día Reiki en honor al motivo de tu viaje, hora de servicio para ti!!
El niño se durmió, se fue tranquilizando, se normalizó su temperatura, dormía placidamente, me sentía tan feliz entonces, daba gracias a Dios por esa experiencia tan maravillosa y perfecta, fue lo primero que le conté al grupo que tomó mi primer taller.
Luego el niño despertó, era otro, tenía cara de felicidad, me miraba sorprendido, no sé que pensaba, realmente su mirada era pícara pero sorprendida, yo sentía que me preguntaba, que me hiciste?, es que aún lo recuerdo, me miraba y se sonreía, entonces me seguí jugando con él y ahora si me respondía, por cierto es de Magallanes y estaba pendiente que esa noche se daría un encuentro con los eternos rivales, los Leones del Caracas.
Llegamos a Barquisimeto y el niño se bajó muy contento, se despidió de mi y me dejó el corazón lleno de ternura, que más les puedo decir!
Un Abrazo luminoso y hasta un próximo encuentro!!!
Ana Delia.


